El proyecto se ubica en la aldea de Gaurenahally de Anekal, comarca que pertenece al estado de Bangalore en la India. Se trata de una residencia para los niños /niñas de los barrios de alrededor. Todos estos niños /niñas pertenecen a las castas de los DALITS y los TRIBALES, donde LOS JESUITAS DE ANEKAL (CIRW)trabajan desde hace muchos años en un amplio abanico de acciones sociales destinados, especialmente, a las familias y comunidades más desfavorecidas.
Anekal Taluk en Bangalore (Distrito Sur del estado de Karnataka, India) tiene
una población total de 221.000 habitantes, de los cuales un 40
% son dalits u originarios de tribus nómadas. Viven en una pobreza
inmunda, y trabajan la mayoría como agricultores-sin-tierra. Esta
sección de la población es tan pobre que no tiene para cubrir
la nutrición mínima necesaria, un hogar “decente”,
o una educación básica. Al no tener tierras, son dependientes
de los propietarios de castas altas, para el empleo estacional. Su creciente
pobreza les ha atrapado inevitablemente en una deuda crónica. Son
explotados en todos los sentidos; socialmente considerados como “intocables”,
económicamente explotados, desprovistos de educación y propensos
a distintas enfermedades e infecciones. Esta situación de desamparo
les ha llevado a muchos a trabajar como “esclavos” aunque
oficialmente sea ilegal.
El alcoholismo, la violencia doméstica, los conflictos matrimoniales,
el empleo de menores, el paro de la juventud, la miseria de las construcciones,
la horrible falta de higiene, la ausencia de agua potable, la insuficiente
comunicación y facilidad de transporte, el no-sistema escolar...
son algunos de los problemas más notorios.
Como consecuencia, los jóvenes dalits y tribales viven sin aspiraciones
ni esperanza, por tanto viven inquietos y desanimados. La discriminación
de castas les margina y les aliena socialmente. En esta impotencia de
condiciones, muchos de ellos sucumben fácilmente a las fuerzas
externas, como son el fundamentalismo religioso y el violento activismo
anti-social.
CONSTRUCCION TRADICIONAL
La construcción tradicional en esta región de la india consta de muros de ladrillo, cubiertas de fibrocemento apoyada sobre los muros o bien sobre estructuras de madera, sujeta al perímetro de la edificación, mediante parapetos de hormigón para impedir que se vuelen... en los poblados que nos ocupan, actualmente no pueden aspirar a viviendas, ni siquiera de esta sencillez constructiva, y como prueba de ello hemos observado cómo muchos de ellos viven en chabolas de hoja de palma sobre estructuras de bambú. Siendo pobres-trabajadores-sin-tierra, con grandes deudas económicas, estos dalits tampoco tienen los medios para construir casas nuevas, ni para reparar las antiguas.
PROYECTO INTEGRAL DE CIRW EN ANEKAL TALUK
CIRW trabaja en la actualidad en 53 poblados a 40 km
de Bangalore, aunque esta proximidad a la ciudad no ha mejorado las condiciones
de vida de los dalits.
Los jesuitas de Karnataka, que constituyen The Jesuit Educational and
Charitable Society, llevan trabajando más de dos décadas
en el distrito rural de Bangalore. Su nacionalidad india y sus muchos
años trabajando codo con codo con la comunidad dalit, les permiten
entender que la situación económico-social de éstos
no es fácil de cambiar y plantean una supervisión que consiste
en guiarles, educarles y motivarles.
Podríamos distinguir cuatro aspectos importantes:
1. Creación de conciencia de comunidad. (shangas):
Formación de grupos con estructura funcional:
- presidente
- secretario
- tesorero
- dos coordinadores, miembros de la junta ejecutiva.
El número de miembros oscila entre 30 y 60, dependiendo del tamaño
del poblado.
Todos los mayores de 18 años, son invitados a unirse al Sangha.
Este grupo les favorece el desarrollo humano del individuo y da unidad
a la comunidad
2. Formación de Self Help Groups (SHGs):
El principal objetivo de estos grupos es evitar el endeudamiento externo
al que han llegado tras estar recibiendo préstamos con intereses
de 120-240%, esto hace que se endeuden de por vida, e incluso de generación
a generación.
Con la formación de estos grupos se autofinancian con un interés
mínimo del 2%, que se utiliza para gastos administrativos de las
reuniones.
- los miembros deben contribuir con una cantidad fijada cada año,
unas 200 Rps (4.75 ?)
- se reúnen una vez por semana para:
- recolectar los ahorros semanales
- discutir los problemas
- elaborar los programas de formación y capacitación.
Sistema económico:
- primera aportación como “dinero semilla” del CIRW
a los SHG.
(Entre 5000 – 10000 Rps (150 – 300 ?)
- cuerpos registrados con cuentas auditadas anualmente
- fondos guardados en bancos locales, en cuentas SB
- titularidad conjunta del presidente del SHG y el director del CIRW
- transacciones monetarias a través de cheques
- libros de cuentas en sus respectivos poblados.
Las pequeñas cantidades que tienen en estos fondos se utilizan
para la educación de los hijos, el cultivo de las tierras, el mantenimiento
de las casas, el pago de deudas exteriores, muertes, matrimonios, enfermedades,
y casos de emergencia. Hasta la fecha se ha devuelto el 100% de las deudas
prestadas de los SHGs.
3. Creación de “fondos rotativos”
Objetivo: reparación de viviendas.
Sistema económico:
- aportación del CIRW de 100.000 Rps (2500 ?)
- administrado por los SHG.
- otorga préstamos:
- sin intereses a miembros seleccionados por el comité evitando
así, las envidias, y potenciando la solidaridad.
- a devolver en un plazo máximo de tres años
La contraparte espera que en 6 años, los poblados vivan en unas
condiciones decentes, higiénicas, y seguras.
4. Formación de centros de acogida para niños:(HOSTEL)
Objetivo: acogida y formación de niños dalit.
Funcionamiento:
- Se necesita el consentimiento de la familia del niño.
- Respetan la estructura, tanto social como religiosa de la familia de
donde proviene el niño.
- Ofrecen un hospedaje cercano a los centros educativos públicos.
- Corren con los gastos de la educación.
- Ponen a disposición, maestras que les guían a la hora
de realizar las tareas...
- Realizan actividades para favorecer la convivencia y la vida en comunidad,
así como garantizan el seguimiento individual de cada niño
para que llegue a formarse profesionalmente de manera que pueda mejorar
la calidad de vida de su familia y de su comunidad.
- Facilitan la visita a la familia una vez al mes, como mínimo,
para que no se pierda la identidad del niño.
La pobreza no solo azota problemas de alimentación, salud, educación, vivienda o empleo. También discrimina, humilla, incrementa la falta de autoestima y anula las oportunidades.
El proyecto que iniciamos se ubica, por tanto, en un lugar muy pobre con graves problemas de salud, desnutrición, inseguridad, infraestructuras, vivienda y con una economía, especialmente en el campo, de subsistencia.